Agustín Bernal: Contrabajista y Jazzista



Agustín Bernal Maldonado está considerado como uno de los mejores contrabajistas y jazzistas del país. Nació en la Ciudad de México en 1960. Se formó como músico en Xalapa bajo las enseñanzas de Andrés Kalarus, y Rufus Reid fue su mentor en Nueva York. Miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional en 1982, de trato gentil y enseñanza generosa, Agustín Bernal es un músico querido y admirado por sus colegas y amigos, con quienes ha compartido escenarios, entre los que destacan en el ámbito xalapeño Javier Flores Mávil, Edgar Dorantes, Guillermo Cuevas y Jorge Vázquez Pacheco. Bernal ha compartido escenario con grandes luminarias internacionales, entre las que destacan Bill Carrothers, Ignacio Berroa, Antonio Sánchez, Makoto Ozone, Bela Fleck and the Flecktones, Eddie Palmieri, Sir Roland Hanna, Jerry González, Paul MacCandles Jean Pierre Rampal y Ralph Lalama entre otros. En la actualidad, Agustín Bernal forma parte del trío Äanderud-Bernal-Puentes y participa con otro de los jazzistas renombrados de nuestro país: Eugenio Toussaint. Con ellos ha participado en festivales mundiales durante intensas giras internacionales. En 2007, dentro de la décimo segunda edición anual del Festival Internacional JazzFest que se celebra en Xalapa, le fue concedida la medalla "Juan José Calatayud" (otorgada por el Gobierno del Estado de Veracruz a través del IVEC) a quien ha destacado en este ámbito por su contribución artística, importancia académica y las aportaciones a la difusión del género, además de haber sobresalido y obtener prestigio internacional gracias a su calidad artística. En esa misma ceremonia, Agustín Bernal tocó con Eddie Gómez, músico del legendario Bill Evans.

Agustín, ¿que significó para ti como jazzista recibir esta distinción?
Para mí fue un gran honor y una motivación porque significa que mi trabajo como músico de jazz es reconocido y eso me impulsa a seguir haciendo y promoviendo el jazz en México. Reconozco al comité que tuvo en cuenta mi trabajo porque gracias a sus integrantes es que obtuve la medalla, además, de que esta ciudad, Xalapa, es donde realmente me formé como jazzista y en la que tengo tantos amigos, alumnos y familia, como mi hijo Astor.

Si bien ya te presentaste en el reconocido club de jazz Dizzy Gillespie en Nueva York, ¿qué otros sitios quedan pendientes? ¿Y con quiénes te gustaría tocar?
Me gustaría compartir escenarios con Sonny Rollins, Hank Jones y Roy Haynes. Y hay escenarios pendientes, como el Carnegie Hall de Nueva York, el Club Village Vanguard también en Manhattan y el Blue Note en Tokio.

¿A quienes admiras profesionalmente?
Sin duda, a Andrés Kalarus, Marc Johnson, Sonny Rollins, Hank Jones, Roy Haynes, Hermeto Pascoal, Egberto Gismonti, que están vivos; y de los muertos, a Charlie Parker, Scott Lafaro, Bill Evans, Paul Chambers, John Coltrane y Eric Dolphy.

¿Te consideras uno de los grandes del jazz?
Me considero un músico estudioso del jazz, que busca tocar las notas correctas en el momento correcto e interactuar y divertirme con mis compañeros músicos.

¿Qué es el jazz para ti?
El jazz es mi vida. Es la contribución más grande de los Estados Unidos a la cultura mundial. Es la unión de la música europea y la música africana que se da en América, concretamente en los Estados Unidos. Es un lenguaje universal cuya característica principal es la improvisación y la interacción de los músicos sin importar su estrato social, raza, origen. Es un lenguaje universal.

¿Qué opinas de la situación actual del jazz en México?
El jazz no es popular en México. Hace falta mucho para crear una cultura de jazz en nuestro país, sin embargo, la situación en este momento es mejor que en toda la historia del jazz nacional. Mientras más apoyo tenga el jazz y la música en México, el nivel de este género va a ser más alto. Es necesario fomentar el gusto por la música en los niños, creo que esa es la clave.

De no haber sido jazzista, ¿que te habría gustado ser? ¿Qué otras manifestaciones artísticas te interesan?
Director de cine; y disfruto mucho por ello la cinematografía, además de la pintura y la danza contemporánea.

Agustín, ¿es fácil ser jazzista? Me refiero al costo de los estudios, tener un empleo, etc.
Es igual que cualquier otra actividad creativa, pienso que es cuestión de amar y creer en lo que haces. Si no es así, entonces la cosa se pone difícil.

¿Se vive del jazz en México?
Actualmente estoy dedicado íntegramente al jazz, aunque de vez en cuando hago grabaciones y otras pequeñas chambas que no son precisamente jazz. También doy clases de contrabajo, que es otra de mis actividades importantes, y soy director de MUJAM A.C. (Músicos Jazzistas Mexicanos, Asociación Civil), organismo dedicado a la promoción, difusión y apoyo al jazz de nuestro país.

Así que eres formador de nuevas generaciones de jazzistas…
Sí, claro; al igual que muchos de mis colegas, esa es una de mis actividades más importantes. Actualmente participo como docente en la Escuela de Jazz de la Universidad Veracruzana, en donde participan como catedráticos Edgar Dorantes, Miguel Cruz, Rey David Alejandre y Gabriel Puentes. Esta escuela ofrece un diplomado que cuenta con 124 alumnos, habiéndose abierto apenas el 18 de febrero pasado en Xalapa.

¿Y los discos que has grabado?
Mis producciones propias son los discos Niño y Common differences. Acaba de salir a la luz el disco compacto Midnight picnic bajo el nuevo sello discográfico MUJAM Records, con Rey David Alejandre en trombón y piano, y Gabriel Puentes en batería. El CD consta de diez temas, de los cuales cuatro son mías, tres de Rey David y tres del repertorio clásico, arreglados por el grupo. Pueden escuchar una muestra de mi música en la página www.fridarte.blogspot.com.